grego escribió:Hola javinchi (ese devate con "v" me chirría)
Hay muchas definiciones de lo que es haiku.
La más famosa es la de Basho: "haiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento".
Para Santoka el haiku es expresión íntima de un camino en soledad y en unión con la naturaleza:
"No hay más que esta senda
Camino en soledad"
Lo más interesante sería poner aquí lo que significa el haiku para cada uno de nosotros.
Para mi el haiku tiene mucho que ver con la atención al instante, a esos detalles pequeños, humildes, insignificantes, intrascendentes, que cuajan nuestra vida, y que están ahí llamándonos para que los atendamos.
Todas las definiciones de haiku tienen innumerables excepciones; Basho se salta el “aquí y ahora” de vez encunado (bajo un mismo techo/durmieron las cortesanas/ la luna y el trébol) incluso cuando escribe el más carismático de todos, hay una parte que es imaginaria; la primera estrofa es posterior y no necesariamente fiel a la realidad. Como tampoco lo es “…/lloran las aves/ y son lagrimas los ojos de los peces.” Comparto contigo que haiku sea esa atención a los pequeños detalles siempre que ese “impacto” lleve o tenga (como tu dices según “fanega”) riqueza y/o profundidad. Pero haiku para mi no es solamente eso. El “impacto” puede provenir de un objeto cuya visión arrastre tras si un recuerdo. Puede producir un “impacto” la soledad, la depresión, un cuadro, cualquier emoción, etc.; incluso la ensoñación, la imaginación, etc. ¿Cuántos impactos produce?
Y sobre la ortodoxia de las normas positivas para componer un haiku yo diría que son innumerables las excepciones a todas y a cada una de esas normas; desde la métrica (hay haikus de dos estrofas, de menos de 17 sílabas y otros de muchas más) hasta las metáforas (el ejemplo de Basho sería uno, con dos metáforas), pasando por los temas (sin ir más lejos los cuatro más importantes: Basho, Buson, Issa, Shiki, tienen temas diferentes)..
En cambio las normas negativas si suelen ser denominadores comunes con mucha mayor frecuencia: sin rima, sin adjetivos, sin adornos, sin comas, etc.
Algunos haikus de los maestros consagrados (japoneses y no japoneses) son incomprensibles, algunos son mediocres, algunos mejorables… Y si, muchos mágicos, extraordinarios.
La pregunta ¿Qué es un haiku? Está hecha desde la ignorancia; y no me vale de mucho la teoría (ya he dicho por qué) ni leer a los clásicos (las traducciones complican las cosas y los haikus sin comentarios o explicaciones en un porcentaje elevado no me dicen nada) Y por un lado creo que escribir un haiku japonés, para mi que desconozco la cultura del Japón, será imposible. Leer a hispanohablantes reconocidos, por un lado me resulta difícil porque no encuentro antologías (he leído “El haiku japonés” de Fernando Rodríguez izquierdo y lo poco que incluye de estos autores), y por otro lado, cuando leo alguno en profundidad, como en el caso de Benedeti, solamente algunos haikus son de mi agrado (lo que significa solamente eso; ahora ha editado un nuevo ejemplar (¿).
Yo escribo diariamente varios tercetos, de los que solamente unos pocos, muy pocos, considero que se convierten en haikus ¿? Es complicado explicarlo: ¿tensión entre dos polos? (¿y porque solo dos polos?), belleza plástica de las tres estrofas (¿y porque tres y no dos también?, contraste, semejanza…Intentar explicar lo que entiendo por haiku puede ser demasiado extenso.
No sé quien lo definió como “sabor haiku” creo que acertó. La pregunta final sería ¿Qué tal tengo el paladar?